Al pan pan y al vino vino. Las cosas por su nombre. El lunes pasado en el programa de TV Showmatch de Marcelo Tinelli se pudo ver un desnudo total de Cinthia Fernandez, mostrando concha y tetas para todos.
¿Cual es el prúrito aquí? ¿Se paso el limite? Mas indignados que en Madrid samaritanos consumistas de esta TV salieron a repudiar dicho acto realizado por esta chica ¿Vedette? ¿Artista? ¿Bailarina? como si hubieran visto al mismo satanás en persona. Solo se vio una concha y fue tan solo un segundo y un centímetro.
El desnudo no fue pornográfico, no se mostró penetración, fue tan solo un acto más de una ficción televisiva que algunos llaman reality y otros programa de entretenimiento para toda la familia. Dicho desnudo cayo por el propio peso del programa, se veía venir, los ludopatas lo hubiesen apostado. 10 a 1 a que se muestra la belleza completa del cuerpo femenino en showmatch.
En este programa, no esa emisión, durante todo el ciclo se pudo escuchar atrocidades, odios, insultos, golpes bajos, actos perversos, personas denigrando al otro con la palabra y también aplausos, risas y celebraciones con jubilo del otro lado de la pantalla. Pan y circo, no quejéis.
Se habla y se discute por lo visto el lunes, se discute por una concha en la TV. Así está la TV argentina. Mientras las pocas series nuestras muestran la gran calidad de actores y directores que tenemos, los otros programas se encargan de sacar lo peor de nosotros, llenan de moral la pantalla solo por beneficio de uno o de otro.
Desde aquí no nos horrorizamos ni lo alentamos tan solo lo vemos como un acto mas factible de ver en la TV de hoy en día que sirve para el rating y para estar en boca de todos. Seguramente veremos mas de estos escándalos que inundan a los medios argentinos. El martes Cinthia Fernandez fue tema de charla en todos los bares, universidades y trabajo, mañana nos iremos olvidando, fue tan solo una concha mas…










