Puse play, abrí un libro o prendí la computadora, no recuerdo bien que fue lo que hice pero lo averigüe, lo supuse, lo deducí y lo aprendí. Ahora lo quiero compartir con ustedes, no esperen encontrar los cimientos de la humanidad en este post ni las respuestas a las millones de preguntas sobre la sexualidad femenina, es algo nuestro, es algo mío, es solo compartir para abrir, para fomentar, por placer, solamente por placer.
Guiar al otro nunca fue una tarea fácil, ser el guía de alguien siempre causa problemas pero para que esto no suceda debe existir un clima de responsabilidad, amistad y sobre todo de idolatría entre los seguidores y el guía. Y si hablamos de un guía espiritual, del mas allá, del encargado de guiar al espíritu de las personas muertas al otro mundo, hablamos de cosas mayores, debemos tener en cuenta entonces de la presencia, de la imagen, de lo que transmite y su historia. Hablamos de un dios. Un dios egipcio con cabeza de chacal, en relación constante con la muerte pero también con la resurrección, con la vida. Un dios que trae muerte y vida, el odio y el amor, las fuerzas antagonistas que gobiernan nuestro psiquismo, nuestra cabeza, nuestras conductas, la de todos. Un chacal, un perro que a pesar de faltarle un dedo ve tanto en las tinieblas como en la luz.
Este dios que venimos conociendo de igual forma lo podemos ubicar como un gran gran jerarca que junto a sus 42 jueces son los encargados de enjuiciar las acciones y sus posteriores consecuencias de la personas, los hechos concretos, las causas y los efectos de cada acto realizado, grandes tareas que solo una figura como la misma puede llevar a cabo. Todas las buenas acciones y las buenas obras hacia otros o hacia nosotros mismos tienen una recompensa positiva, una especie de premio que estará vigilado todo el tiempo bajo el ojo de este juez, de este dios, de este hombre con cabeza de perro. Este jerarca al cual se lo idolatra se muestra astuto, manifestando que la ley siempre consigue lo que pretende y también muestra su instinto canino evitando que nunca se le escape una presa, nadie se escapa de la ley.
Y si hablamos de causa y efecto podemos meternos en la física, pero para hacerlo mas divertido dejamos de lado la vieja física clásica absolutista, donde todo es verdadero, todo es incambiable, todo es fijo y ampliamos nuestra forma de pensar de manera holistica trayendo a estos pagos a la divertida física cuantica que nos dice, nos muestra nuevos caminos, nuevos lugares como puede ser que una cosa, un objeto, un lugar, un pedazo de tierra puede estar en un continuo espacio temporal diferente al del resto del mundo, o que una fuerza de atracción puede hacer que dos objetos en el vacío
se unan sin que haya ningún tipo de carga electromagnética que medie, también podemos hablar de la posibilidad de viajar en el tiempo (algo mas común para nuestros oídos) o mejor aun, la invisibilidad de las cosas, que algo se vuelva no visible para el ojo humano, todo esto puede ser explicado a partir de la física cuantica, la maravillosa física cuantica.
Siguiendo con el mundo las ciencias, mejor dicho siguiendo con las ciencias cuestionadas, las ciencias maltratadas ubicamos a un gran pensador del siglo pasado hablando de un sentimiento oceánico de indisoluble comunión, de inseparable pertenencia a la totalidad del mundo exterior, de una conexión completa e innata con todas las cosas, de ser uno con el mundo. Vemos este sentimiento como una gran base de la fe, de la religión, de la creencia. Este sentimiento oceánico posee una sensación de misterio, de eternidad, de serenidad. La naturalidad indisociable de lo oceánico plantea una sensación de plenitud y simplicidad. Así es como este gran pensador ubica al sentimiento oceánico en la infancia temprana del ser humano, aun cuando el Yo y el mundo exterior se encontraban en comunión.
Y si seguimos con este pensador, y si seguimos con todo lo relativo a la infancia debemos tener en cuenta lo relevante que puede ser un padre para el niño que esta creciendo, que esta armando su aparato psíquico, su personalidad, su cuerpo. Teniendo en cuenta el concepto de horda primitiva, luego el complejo de Edipo y la metáfora paterna planteada por otro maestro, resumimos a modo de simplificación que el padre es el portador de la ley que al impedir el incesto ayuda al niño a introducirse en la cultura, que toda ser humano es una regresión a la horda primitiva, que la función paterna es crucial para la constitución psíquica del sujeto ya que posibilita una falta en el sujeto y si hay falta, hay agujero, hay deseo. Por lo tanto el padre debe existir como un padre tierno que admita un buen lazo con el hijo permitiendo la identificación del niño con él.
Así podríamos seguir involucrándonos con las filosofía o la literatura también, con ciertos escritores y sus memorables libros y cuentos que marcaron a una generación y por que no a una gran parte de la humanidad o con filósofos que impusieron sus ideas introduciéndose en el epicentro de la verdades del universo, de la vida, con ideas tales como la tabula rasa, teorías estéticas, que el conocimiento se alcanza a partir de la experiencia sensible, o aquellos pensadores que difundieron el anarquismo, o la voluntad general de los pueblos. También seria irrespetuoso de mi parte si no le diera lugar a la lógica-matemática o la numerología, una pseudo ciencia muy atrayente.
Pero debo finalizar para no tornar aburrido el post por lo tanto para cerrar me veo en la obligación de tomar esta especie de multiplicación dramática de los enigmas como algo sumamente peligroso ya que cuyo esclarecimiento pudiera no estar a la altura de la ilusiones colectivas creadas, tanto los medios como el fin deben estar en consonancia con el camino, solo el elevamiento puede destacar.