Black Mirror, la magia de la televisión
Cuando una serie muestra algo distinto al discurso televisivo monocorde del siglo XXI se vislumbra una serie de calidad, como es el caso de Black Mirror, la serie sensación en el Reino Unido y en todo el mundo. Con tan solo cinco episodios, tres en la primera temporada y en dos en la segunda, Black Mirror muestra que siempre es posible crear, innovar y seguir creando a la hora de hacer una serie de Televisión.
Ver un serie que desafía la posmodernidad naciente, ver una serie que mira mas allá de un simple relato de ficción animada hoy en día en donde la multiplicidad de productos es lo que gobierna la industria televisiva casi sin interés en la calidad ni en la creación, es un verdadero lujo, son poco los casos, son pocas las series que se alejan de este molde como lo hace Black mirror, televisión británica con gen en el periódico.
En su segunda temporada Black Mirror siguió demostrando porque un dulce tan corto puede entretener tanto al niño. Comenzó este año con una mirada a la muerte (Be Right Back), al duelo, a la soledad. Unió la tecnología con la idiotez humana y salio este primer capitulo imperdible que nos muestra como el ser humano no puede aceptar la muerte y que si tuviese algo que se le parezca a la restitución lo alcanzaría solo para no sufrir. El segundo capitulo nos permite acércanos a la justicia por mano propia, a ese instinto reprimido que la mayoría de nosotros tenemos (White Bear) y el tercer capitulo se llama The Waldo Moment pero por el momento no se emitió.


Licenciado en Psicología, padre de una hermosa nena, Simona, cocinero profesional y seriefilo. Aquí encuentro el lugar para narrar mi discurso sobre lo que veo en la Televisión.